Archivo fotográfico: reducción y pexia (elevación) del pecho

Unos por poco y otros por mucho, en ocasiones el problema que ocupa a muchas mujeres es el exceso de tamaño de los pechos o el descolgamiento de los mismos. Llamamos reducciones mamarias a la reducción del pecho asociada las más de las veces a la elevación del mismo. En ocasiones el descolgamiento es solo de piel y el pecho está flácido y vacío; en este caso, a la elevación o pexia hay que añadir la inclusión de una prótesis. En todos estos casos hay que comenzar con la advertencia de que estas operaciones conllevan la aceptación de cicatrices visibles cuyas características son en la mayoría de los casos impredecibles, ya que dependen fundamentalmente de las características de la piel de cada paciente. Estas operaciones requieren una gran habilidad del cirujano, ya que hay que retirar porciones en ocasiones muy grandes, hasta más de un kilo de cada pecho he tenido ocasión de resecar. A la habilidad quirúrgica hay que sumar un claro conocimiento de la arquitectura de la piel, la vascularización de los tejidos y la geometría de la piel, ya que una vez retirado el exceso de piel, glándula y tejido mamario, hay que reconstruir, con lo que quedan unas nueva mamas que tienen que estar correctamente colocadas en el tórax y ambas tienen que quedar simétricas en forma, volumen y en la altura y simetría del complejo areola-pezón.

La falta de experiencia, conocimientos y habilidad en esta cirugía, que requiere de una buena formación hospitalaria, puede devenir en importantes complicaciones y secuelas que pueden ir desde la falta de simetría y correcta ubicación de los pechos, retracción de areola y pezón y hasta pérdida de sensibilidad en los pezones, o incluso la pérdida de pezón y areola por necrosis (muerte tisular), debido a la falta de irrigación sanguínea provocada por error en el diseño de los cortes, apertura de la herida con necrosis de los bordes de las suturas por exceso de tracción y cicatrices excesivamente largas, hipertrofias e inestéticas. Todo esto conlleva un calvario de postoperatorio con múltiples operaciones posteriores para tratar el problema, sin buenas expectativas.

Por todo ello, la elección del cirujano en estas operaciones es fundamental para lograr un buen resultado.

A continuación mostraré unos casos, comentando sus características y la cirugía realizada.

Mastopexia (elevación)

Paciente 1

Esta paciente deseaba elevar el pecho, centrarlo y reducir el gran tamaño de la areola, además de igualar el tamaño de los pechos, pero no deseaba reducir el volumen, de modo que decidimos hacer un diseño de resección de piel y areola ubicando el contenido mamario en la nueva posición. En las fotos se muestra el estado pre y postoperaratorio en las vistas de frente y perfil, respectivamente. Las cicatrices que se aprecian irán blanqueando hasta hacerse imperceptibles con el paso del tiempo.

Paciente 2

Hablábamos al comienzo de los problemas que pueden acarrear la falta de experiencia o conocimientos adecuados del cirujano; este es un claro ejemplo de ello. Afortunadamente, en esta ocasión, sin otras consecuencias que la de tener que someterse a la paciente a una segunda operación, con los consiguientes gastos y molestias, se consiguió resolver satisfactoriamente. La paciente quería elevar su pecho, pero sin cicatrices; el cirujano pretendió solucionar la situación retirando una franja de piel circular alrededor de la areola, demostrando inexperiencia y desconocimiento al utilizar una técnica inadecuada. El resultado fue el que muestra la foto preoperatoria: el pecho volvió a caer a su posición anterior y la areola quedó aún más grande y con una evidente y ancha cicatriz rodeándola. Pudimos revertir la situación realizando la intervención con el diseño de resección cutáneo que correspondía. El caso mostrado anteriormente presenta unas características muy similares, casi identicas, a este, pero en esa paciente utilizamos la técnica que repetimos aquí. En la primera foto se aprecia el aspecto preoperatorio de frente, en la segunda el postoperatorio y en la tercera la buena reconstrucción dinámica de los pechos al elevar los brazos: las mamas se elevan en forma simétrica y sin deformaciones.

Paciente 3

En este caso, al extremo descolgamiento del pecho se añade la falta de volumen por lo que se realizó la pexia acompañada del implante de una prótesis. En las fotos se muestran los antes y después en las distintas proyecciones.

Paciente 4

Se trata en esta ocasión de una reducción pequeña, 175 gramos, con pexia. En las fotos se muestra el antes y después de la intervención.

Paciente 5

Esta paciente había tenido una gran perdida de peso, quedando como consecuencia flacidez y descolgamiento pronunciados de mamas y abdomen. Se le practicó una pexia mamaria acompañada de una abdominoplastia. El caso presentaba un descolgamiento severo con contenido suficiente para conformar un buen tamaño de pecho sin tener que recurrir a prótesis.

Paciente 6

Mujer con pronunciada caída y flacidez de pecho. No obstante, con cantidad de tejido mamario suficiente para dejar el pecho en buena situación y volumen suficiente.

Reducción

Paciente 1

Un caso de reducción de grado medio, el gran descolgamiento de los pechos haría pensar que solo sobra piel y estaría indicada la pexia; sin embargo, el volumen de mama una vez recogidos los tejidos evidenciaba la necesidad de una reducción de unos 300 gramos de tejido de cada lado. En las fotos se aprecia el cambio obtenido.

Paciente 2

Hipertrofia de glándula mamaria virginal. Se efectuó reducción mamaria utilzando la técnica de Strömbek.

Paciente 3

Hipertrofia discreta con gran descolganiento del pecho. Se realizó reducción a pedículo superior e inferior.

Paciente 4

Hipertrofia mamaria de grado medio con gran descolgamiento. Se realizó reducción mamaria a pedículo inferior.