Archivo fotográfico: rinoplastia

Así se llama la intervención que tiene como objeto la modificación de la forma y el tamaño de la nariz. Personalmente, con el transcurso de los años he ido haciendo esta cirugía cada vez menos traumática hasta el punto de que, en ocasiones, cuando se trata de pequeñas modificaciones de la forma, sin que sea necesario reducir el tamaño, se consigue un cambio insospechado con pequeñas maniobras que no requieren fracturas de los huesos nasales. En los casos en los que se requiere una reducción del tamaño y modificaciones importantes de la forma, la técnica que utilizo al realizar la intervención, al ser extramucosa, no requiere el uso de tapones nasales, ya que el sangrado es mínimo, y se minimiza la aparición de inflamación y hematomas. Es aconsejable, y más seguro, hacer esta intervención bajo anestesia general, lo que no impide que la paciente abandone la clínica a las pocas horas de la intervención. En ocasiones, para obtener el mejor resultado es necesario asociar la rinoplastia a otras intervenciones complementarias, como la cirugia del mentón o los pómulos. Las fotos ilustrativas de las intervenciones combinadas se podrán apreciar en el capítulo de mentoplastia y malaroplastia.

Paciente 1

Rinoplastia extramucosa.

Paciente 2

Rinoplastia extramucosa.

Paciente 3

Paciente a la que se realizó rinoplastia extramucosa y mentoplastia mediante implante de prótesis de silicona.

Paciente 4

Paciente a la que se le efectuó rinoplastia extramucosa conservadora. Nótese el efecto rejuvenecedor de la cara conseguido con la rinoplastia.

Paciente 5

Paciente a la que se le realizó rinoplastia, reducción de mentón, implante de pómulos y cambio en la dirección de los ojos mediante una intervención denominada cantopexia.

Paciente 6

Paciente con importante tamaño de la nariz, que requiere su acortamiento y modificación de la forma de la punta así como la reducción del dorso nasal.

Paciente 7

Paciente a la que se le realizó rinoplastia y discreta mentoplastia.

Paciente 8

Paciente a la que se le efectuó rinoplastia extramucosa conservadora.

Paciente 9

Un caso en el que el defecto se localizaba en la punta, a expensas de los cartílagos alares y con un ángulo entre el labio superior y la base de la nariz ya muy abierto, que hay que evitar abrir aún más.

Paciente 10

Rinoplastia extramucosa con reducción moderada.

Paciente 11

Rinoplastia extramucosa.

Paciente 12

Rinoplastia extramucosa.

Paciente 13

Rinoplastia extramucosa conservadora.

Paciente 14

En este caso, la predominancia de la punta requiere una cirugía que actue fundamentalmente en esta área de la nariz.

Paciente 15

Caso en el que hay que ser muy cuidadoso, para evitar una sobrecorrección en la nariz que habría estropeado la belleza de un rostro muy bonito y armónico. En las fotos se puede ver que la cirugía no le ha restado carácter a la cara, acentuando aún más su belleza.

Paciente 16

Otro caso que requiere una cuidadosa cirugía que evite la sobrecorrección.

Paciente 17

Un caso en el que, hoy día, es posible la corrección mediante el uso de material inyectable, sin tener que recurrir a la cirugía. En su momento se realizó una minirinoplastia extramucosa.

Paciente 18

Cirugía extramucosa.

Paciente 19

Paciente que tenía un ángulo nasolabial muy abierto y quería una nariz pequeña. Se optó por no modificar este ángulo actuando solo sobre el dorso.

Paciente 20

Paciente que presentaba las consecuencias de una sobrecorrección de dorso en una intervención que le realizaron anteriormente. Se corrigió con un injerto de cartílago de septum en el dorso nasal.

Paciente 21

Rinoplastia a predominio de punta.

Paciente 22

Nariz discretamente aguileña en un rostro armónico. Se realizó rinoplastia extramucosa conservadora.

Paciente 23

Nariz discretamente aguileña, con piel gruesa que condiciona el volumen de la nariz.